domingo, 23 de enero de 2022

PEQUEÑAS MENTIRAS SIN IMPORTANCIA (Les petits mouchoirs) de Guillaume Canet

A veces, hablando de algo totalmente ajeno al cine, surge el título de una película. Y así fue como llegó a mí estas navidades Pequeñas mentiras sin importancia, que no había visto, a pesar de tener ya unos cuantos años. Y como difícilmente puedo resistirme al cine francés, no dejé que quedara en mi lista de pendientes.

Ludo sufre un terrible accidente de moto. Sus amigos, Marie, Max, Vincent, Éric y Antoine, acuden rápidamente al hospital donde Ludo lucha por sobrevivir en la UCI. Todo estaba organizado para ir, como todos los años, a pasar un par de semanas a la casa de la playa de Max, pero la situación les hace replantearse si deberían quedarse en París junto a su amigo. Finalmente deciden seguir con sus planes de vacaciones, justificándose con la típica frase "es lo que Ludo querría". Pero estas vacaciones tendrán una carga emocional distinta que pondrá en evidencia los conflictos personales de cada uno y afectará a las relaciones entre este grupo de amigos.

Esta es una de esas películas generacionales (los protagonistas están todos rondando los cuarenta) en las que parece que no pase nada pero que en realidad pasa mucho. Una película de personajes y de relaciones al estilo de Los amigos de Peter o Las invasiones bárbaras, entre muchas otras. La primera parte de la película sirve para hacer una presentación de cada uno de los personajes. Ludo, el soltero empedernido, siempre de fiesta, alcohol y drogas. Marie, la independiente, que trabaja en una ONG en África y pasa de relación en relación sin comprometerse jamás. Max, casado con Valérie y padre de dos hijos, propietario de un hotel y adicto al trabajo. Vincent, fisioterapeuta, casado con Isabelle con la que tiene un hijo, pero enamorado de Max. Éric, actor, amigo de la infancia de Marie, en una relación estable con Léa, pero llena de infidelidades. Y Antoine, el eterno adolescente, que ha roto recientemente con Juliette y no lo supera.

Guillaume Canet utiliza a sus personajes para mostrar las debilidades humanas, especialmente las masculinas. El título original, Les petits mouchoirs, hace referencia a una expresión francesa que se utiliza cuando uno no quiere ver la realidad que le rodea y la esconde bajo un pequeño pañuelo. Esas pequeñas mentiras sin importancia son las que sostienen el grupo de amigos, aparentemente; las que hacen que parezca que están disfrutando de sus vacaciones, escondiendo sus conflictos internos y de relación entre ellos. Incluso el hecho de que su amigo se debate entre la vida y la muerte en un hospital de París parece no formar parte de la realidad. Pero poco a poco, los pañuelos se van levantando y la verdad y la realidad salen a la luz, y surge el conflicto, personal y de grupo. 

Hay un par de personajes secundarios, Jean-Louis y Nassim, que tendrán un papel importante a la hora de abrirles los ojos a los protagonistas frente a la realidad que les rodea. 

Para mí la película cojea un poquito en algún aspecto (por ejemplo, en el desenlace del personaje de Antoine). Pero en general, y sobre todo si te gusta el cine de personajes, es totalmente recomendable. Nueve años después, Guillaume Canet rodó Pequeñas mentiras para estar juntos (Nous finirons ensemble), de la que os hablaré en la próxima reseña.

Pequeñas mentiras sin importancia se estrenó en 2010 y está disponible en suscripción en PRIME VIDEO y en FILMIN.
 

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