martes, 9 de marzo de 2021

ANE de David Pérez Sañudo

Siempre me resultan interesantes las películas que reflejan la falta de comunicación entre las personas. Y Ane es una de ellas. Y aunque en algunos aspectos esperaba más de esta película, en otros superó mis expectativas.

Lide, una mujer divorciada que vive con su hija adolescente Ane, trabaja de noche como guardia de seguridad en las obras del AVE en Vitoria. Todos los días cuando llega a casa, prepara el desayuno y despierta a su hija. Pero ese día Ane no está y no ha dormido en casa. Al día siguiente sigue sin aparecer, así que Lide pide ayuda a Fernando, su ex marido, y los dos inician la búsqueda de su hija. Lide irá siendo consciente de lo poco que sabe de Ane, de esa falta de comunicación que tienen, y la trama se convertirá en una sucesión de encuentros y desencuentros entre ellas con un desenlace coherente pero que a mí me sorprendió. 

Lide es lo que podríamos etiquetar como una madre coraje, pero vive inmersa en una rutina que le impide ver lo que sucede realmente a su alrededor. Defiende a su hija sin cuestionarse si es defendible o no, pero por otro lado no sabe nada de lo que piensa, hace o siente. La búsqueda de la chica le irá abriendo los ojos a una realidad que intentará reparar, del mismo modo que intenta reparar un trozo de pared desgarrado de su casa. 

La película transcurre en el año 2009, en los meses previos al fin de ETA. La implicación político-social y los disturbios callejeros están muy presentes y, a mi modo de ver, conforman también un paralelismo con la relación entre madre e hija, una relación con mucha pasión pero al mismo tiempo turbulenta, cegada y complicada. 

Si le tengo que sacar un "pero" a la película, diría que la actuación de Patricia López Arnáiz no me ha convencido del todo, como parece haber convencido a toda la crítica y a los académicos. El personaje es una perlita para cualquier actriz, con muchos matices, con una carga emocional importante, y eso sí lo borda Patricia López Arnáiz. Pero para mí, para que una actuación sea redonda, perfecta y merecedora de premios, la vocalización del actor o actriz es también muy importante. Y a menudo tuve que rebobinar la película para escuchar varias veces lo que decía porque no lo entendía. Y no la vi en vasco, no 😉.

Ane está basada en un cortometraje rodado por el mismo David Pérez Sañudo en 2018. Ha tenido 5 nominaciones a los Premios Goya 2021, incluidas mejor película, mejor dirección novel, mejor actriz protagonista, mejor actriz revelación y mejor guión adaptado, consiguiendo el Goya Patricia López Arnáiz y Jone Laspiur por sus papeles de Lide y Ane, así como David Pérez Sañudo y Marina Parés por el guión adaptado. 

Ane se estrenó en octubre de 2020 y está disponible en suscripción en MOVISTAR.

lunes, 8 de marzo de 2021

LAS NIÑAS de Pilar Palomero

No he llegado a conectar emocionalmente con esta película. 
Quizá porque ni era una niña en el 92 ni tenía todavía niños a mi alrededor. Pero reconozco que es una muy buena película y tiene algunas cosas que me gustaron mucho. Y aunque no era mi favorita para los Goya, considero que es totalmente merecedora de los premios que ha conseguido.

Celia es una niña de 11 años que vive con su madre, una joven viuda de treinta años, y estudia en un colegio de monjas en Zaragoza. Brisa, una nueva alumna recién llegada de Barcelona, le abrirá a Celia un nuevo mundo, el de la adolescencia. A partir de ese momento la relación de Celia con su madre se hace más difícil y empezará a cuestionarse si muchas de las cosas que su madre le ha contado son verdad o mentira.

Lo primero que llama la atención de Las niñas es la actuación de sus protagonistas. Igual como en el caso de Adú, si los menores de 16 años pudieran optar a los Goya, Andrea Fandos (Celia) habría ganado uno seguro. Tanto ella como el resto de sus compañeras de reparto están brillantes interpretativamente. Actúan de forma tan natural que casi olvidas que estás viendo una película y tienes la sensación de estar allí con ellas. Pero además, Andrea Fandos transmite todo sin hablar; solo con la mirada y la expresión de su rostro captas lo que está sintiendo y lo que está pensando. Y sin exagerar en absoluto, de manera contenida. Me impresionó mucho.

Otra cosa de la película que me parece muy original es la visión que nos da la cámara. Es una visión muy cercana, de planos cortos, que podría haber sido un punto negativo si las actuaciones no hubiesen sido tan naturales, pero que las potencia todavía más si cabe. En algunos momentos es como si el espectador estuviese viendo lo que pasa a través de los ojos de Celia, sobre todo en las escenas con su madre. Este recurso le sirve también a la directora de Las niñas para potenciar la sensación de opresión que la educación religiosa ejercía todavía en la España de los años 90.

El guión, de la propia Pilar Palomero, refleja muy bien las contradicciones entre la educación religiosa, que tanto la escuela como su madre inculcan a Celia, y el mundo más transgresor que le muestran sus amigas. Y las escenas inicial y final tienen una enorme carga simbólica, mostrando la evolución y aprendizaje del personaje de Celia a lo largo de la película, desde la más absoluta represión hasta la liberación total. Por cierto, que en la primera escena sí que me sentí identificada, a pesar de estar sucediendo muchos años después de la época de mi infancia. 

Las niñas ha tenido 9 nominaciones a los Premios Goya 2021, y ha conseguido el premio a mejor película, mejor dirección novel, mejor guión original y mejor fotografía. Natalia de Molina, por su interpretación de la madre de Celia, estaba también nominada como mejor actriz de reparto, aunque no consiguió el premio.

Las niñas se estrenó en septiembre de 2020 y está disponible en suscripción en MOVISTAR y en alquiler en RAKUTEN TV.

sábado, 6 de marzo de 2021

LA BODA DE ROSA de Iciar Bollaín

La boda de Rosa es una de esas películas que todas las mujeres deberíamos ver. Puede que no te sientas identificada con Rosa al cien por cien, pero seguro que en algo sí te ves reflejada. Y la manera en que decide salir del bucle en que se ha convertido su vida, me parece espléndida. 

A punto de cumplir 45 años, Rosa es una mujer dedicada a los demás: a su padre viudo, a su jefa, a sus hermanos, a sus vecinos... incluso a su hija, que vive en Londres con su pareja y tiene dos niños pequeños, y a su novio, del que no está realmente enamorada. Todos acuden a ella para que les solucione sus problemas y nunca escuchan lo que ella necesita, porque para ellos Rosa no necesita nada. Hasta que un día decide romper con todo y cambiar radicalmente. Su nueva vida empezará con una ceremonia de boda en la playa de Benicassim, el pueblo de su madre, en compañía de sus familiares más cercanos y unos pocos amigos. Por una vez parece que todos acuden a apoyar y ayudar a Rosa, pero los intereses de cada uno de ellos y su reacción al descubrir con quién se va a casar, hacen que su propósito se tambalee.

Mirar a Rosa es casi como mirarse a un espejo. Porque, ¿quién no ha tenido nunca esa sensación de no saber decir "no" para ser más valorada en el trabajo, para que los demás no se enfaden o para sentirse más querida? Su jefa la llama de madrugada con una urgencia, y ella se levanta de la cama, se viste y se va al trabajo a solucionarle el problema. Su hermano divorciado da por asumido que ella cuidará de sus hijos mientras él trabaja. Su padre viudo decide que ya no quiere vivir solo y no duda ni un segundo en instalarse en casa de Rosa sin considerar la posibilidad de ir a casa de su hijo o de su otra hija. Pero es que incluso cuando intenta decir "no", suena tan poco convincente y todos están tan seguros de que ella lo va a hacer, que no le sirve de nada.

Sin embargo, Rosa tiene un sueño. Un sueño que le permitirá coger las riendas de su vida y dejar de ser el apaño de las vidas de los demás. Y la boda íntima en la playa es su forma de decirles a todos que, a partir de ese día, con sus votos nupciales, nace la nueva Rosa con su nueva vida, de la que ya no pueden disponer como lo han hecho hasta ese momento. 

El guión, de la propia Iciar Bollaín y de Alicia Luna, me parece muy original. La escena inicial de la película está llena de simbolismo y refleja lo que va a suponer su proceso de cambio: Rosa corriendo una carrera por la ciudad con sus familiares apoyándola durante todo el recorrido pero de forma agobiante. La trama da varios giros y las historias de cada uno de los personajes, que evolucionan y cambian de registro a lo largo de la película, se van desarrollando de manera natural, permitiéndonos conocerlos a todos e incluso entenderlos y quererlos a pesar de sus defectos. Los actores están todos magníficos en sus interpretaciones, empezando por Candela Peña (Rosa). Incluso Sergi López, que no es uno de mis actores favoritos, me gustó en el papel del hermano.

La boda de Rosa tiene 8 nominaciones a los Premios Goya 2021, incluidas las de mejor película, mejor dirección, mejor actriz principal para Candela Peña, mejor actor de reparto para Sergi López, mejor actriz de reparto para Nathalie Poza (por el papel de la hermana de Rosa) y mejor actriz revelación para Paula Usero (que encarna a la hija de Rosa). Finalmente consiguió dos premios: mejor actriz de reparto y mejor canción (Rozalén).

La boda de Rosa se estrenó en agosto de 2020 y está disponible en suscripción en MOVISTAR y en alquiler en RAKUTEN TV, APPLE TV y GOOGLE PLAY.

viernes, 5 de marzo de 2021

ADÚ de Salvador Calvo

Siempre me ha costado definir qué es exactamente la ternura. Pero después de ver Adú, creo que lo tengo claro. No hay palabra mejor para definir lo que sientes durante toda la película por el pequeño protagonista.

La película narra tres historias paralelas pero de algún modo conectadas entre sí. Gonzalo es un activista medioambiental que trata de terminar con las acciones de los cazadores furtivos de elefantes en África, al mismo tiempo que intenta convivir y ayudar a su hija Sandra, enviada por su madre desde España por sus problemas con las drogas. Adú es un niño camerunés que tiene que huir con su hermana mayor a raíz de haber sido testigos de la actividad de unos cazadores furtivos. Y Mateo es un joven guardia civil destinado en Melilla que se ve envuelto en una investigación por la muerte de un emigrante que intentaba saltar la valla. 

Puede que el resumen del argumento haga pensar que la película no es más que un retrato, desde tres puntos de vista distintos, de la situación actual en los países subsaharianos y de las dificultades que encuentran sus habitantes cuando deciden emigrar a Europa. Pero no es así de simple. La película es un baño de realidad, sí, pero las historias están muy bien tratadas y enlazadas. Es cierto que la que tiene mayor relevancia en la película es la historia de Adú. Es la más emotiva, la que te produce más ternura (te llevarías a Adú a casa sin pensarlo dos veces) y también la que tiene momentos más duros y sobrecogedores. Pero las otras dos historias también tienen su punto. La evolución de la relación entre Gonzalo y su hija Sandra es muy interesante. Y los dos actores, Luis Tosar y Ana Castillo, están estupendos como siempre. Quizá la historia más floja sea la de Mateo, el guardia civil, porque es en la que el director profundiza menos, aunque tiene un toque de originalidad y no deja de ser un punto de vista diferente sobre la situación real.

Hay un personaje en la película del que no he hablado todavía y es maravilloso. Se trata de Massar, un joven que también intenta llegar a España y que coincide casualmente con Adú en un punto del viaje, acogiéndolo como si fuera su propio hermano para seguir juntos hasta su destino. Es brillante ver como dos personas que ni siquiera hablan el mismo idioma llegan a tener una conexión tan profunda y a sentir un cariño tan grande el uno por el otro como les sucede a Adú y Massar. Y demuestra que hablar un idioma diferente y ser de un lugar distinto no es un impedimento para entenderse y quererse.

El final es... curioso. Mi primera sensación fue algo así como "¿ya está? ¿Ya se ha terminado?". Pero después, una vez reposada la película y todas las emociones que me había generado, tengo que decir que el final me gustó mucho, como toda la película.

Adú tiene 13 nominaciones a los Premios Goya 2021, incluidas las de mejor película, mejor dirección, mejor actor de reparto para Álvaro Cervantes (Mateo) y mejor actor revelación para Adam Nourou (Massar). Y porque los menores de 16 años no pueden ser nominados, sino Moustapha Oumarou (Adú) no solo lo habría estado sino que habría merecido ganar el Goya. Finalmente consiguió cuatro premios: dirección para Salvador Calvo, actor revelación para Adam Nourou, producción y sonido.

Adú se estrenó en enero de 2020 y está disponible en suscripción en NETFLIX y en alquiler en RAKUTEN TV y APPLE TV.

jueves, 4 de marzo de 2021

Después de casi 9 años sin escribir en este blog (mi última entrada fue el 11 de marzo de 2012), he decidido retomarlo, con ilusión y muchas ganas.

Durante estos años ni he tenido tiempo para escribir ni casi para ver tantas películas como para mantener el blog activo. Pero ahora vuelvo a retomar mi pasión por el cine (y por las series, que en estos años han mejorado espectacularmente) y a dedicarle un tiempo en mi vida, un tiempo que me llena y me satisface enormemente.

Lo retomo en tiempo de pandemia, esta difícil época que nos está tocando vivir, pero que nos ha dado una perspectiva de la vida un poco distinta. Yo, personalmente, he vuelto a disfrutar de pequeñas cosas (y no tan pequeñas) que tenía algo abandonadas, entre ellas el cine.

Y para empezar este "remake" de mi blog, he estado haciendo un reto personal, mi #retopremiosgoya, intentando ver (siempre por vía legal, eso por supuesto) todas las películas nominadas a los Premios Goya 2021 cuya gala se celebra dentro de dos días. Así que, iniciaré esta nueva etapa comentando todas estas películas nominadas que he ido viendo en el último mes.

Espero que disfrutéis de mis comentarios que, ya sabéis, no pretenden decidir si las películas son buenas o malas, solo contar mis sensaciones al verlas y más o menos recomendar a qué perfil de aficionado al cine le pueden interesar. Como dijo Fellini: "Un buen vino es como una buena película: dura un instante y te deja en la boca un sabor a gloria; es nuevo en cada sorbo y, como ocurre con las películas, nace y renace en cada saboreador." 

¡Gracias por leerme!